Cada olor tiene un sitio, y los tres sitios están en el mismo recorrido
La mayoría de las guías empiezan con «cambia el filtro de habitáculo». Eso acierta unas seis veces de cada diez. Pero la frase que importa va antes: primero hay que saber cuál de las tres piezas es, porque una de ellas no se arregla con un filtro, y otra no es un problema de olor en absoluto: es agua en el sitio equivocado.
Las tres piezas están en fila detrás del salpicadero. El aire de fuera entra por debajo del parabrisas, cruza el filtro de habitáculo, pasa por el evaporador —las aletas de aluminio frías que lo enfrían y lo secan—, atraviesa el ventilador y llega a las salidas. El agua que el evaporador saca del aire tiene que irse por un tubo de desagüe hasta la carretera. Filtro, aletas, desagüe. Esa es toda la lista.
La comprobación que los separa es gratis y dura diez segundos
Pon el ventilador al máximo y haz una sola pregunta: ¿el caudal es menor que antes? Un filtro es una hoja de papel, y el papel cargado de polvo frena el aire. Eso es geometría, no opinión: un filtro saturado siempre cuesta caudal, y ninguna otra causa de esta página lo hace. La biopelícula sobre las aletas es una película de unas micras; huele, y no cambia de forma medible la sección de paso. El agua en la caja tampoco. Así que si el caudal ha bajado, casi con seguridad estás mirando el filtro, y lo sabes antes de abrir nada.
La segunda comprobación es el momento. ¿El primer golpe de aire es el peor? El evaporador trabaja entre 0 y 5 °C y está mojado todo el tiempo que el aire acondicionado funciona. Al apagar, esa agua se queda en las aletas: a oscuras, tibia, con polvo y con todo lo que el aire trajo. Durante la noche, lo que vive ahí se multiplica y produce ácido. Por la mañana el primer chorro de aire se lleva una noche entera de golpe, y después se diluye y se va. Un filtro no puede producir esa curva: un filtro huele igual del primer segundo al último. Peor el primer minuto y luego a menos es la huella de un evaporador mojado.
La tercera es el vaho. ¿El parabrisas se empaña de una forma que no se quita, y la moqueta del acompañante está húmeda por debajo? La cara superior de esa moqueta está impermeabilizada, así que parece seca; la espuma de abajo guarda litros. Espuma mojada dentro de un volumen cerrado es una fábrica de moho, y una fuente permanente de vapor dentro del coche, que es por lo que el cristal nunca se despeja del todo. Ese es el desagüe.
La única costumbre que no cuesta nada, y por qué casi nadie la adopta
Dos minutos antes de llegar, apaga el aire acondicionado y deja el ventilador funcionando. La condensación se detiene, el ventilador hace pasar aire a temperatura ambiente por las aletas, y quedan secas al aparcar. Nada pasa la noche mojado, así que nada crece. Toda la prevención es eso, es gratis, y hacen falta unas dos semanas para notar que el olor baja, que es justo el motivo por el que la mayoría lo deja y compra un bote.
El ambientador y la bolsa de carbón no reparan, tapan. El perfume añade moléculas y no quita ninguna, y un perfume encima de moho es más difícil de aguantar que el moho solo. Una bolsa de carbón funciona por adsorción pasiva, y para eso el aire tiene que atravesarla; en un coche parado el aire casi no se mueve, y una bolsa que ha pasado el verano al sol dentro del coche está saturada y empieza a soltar lo que tomó. Las dos cosas merecen comprarse — después de tratar el origen, no en su lugar.
Dónde deja de ser bricolaje
Limpiar el evaporador parece un trabajo de diez minutos en vídeo y no lo es. El método habitual —espuma pulverizada en la entrada de aire exterior— manda primero la espuma a través del ventilador y de su resistencia, y una resistencia empapada es una resistencia muerta, en muchos coches detrás de un salpicadero que hay que desmontar. Además las aletas están detrás del ventilador: la espuma llega a la parte que ya se podía tocar, no a la que huele. Un taller usa cámara e inyector a baja presión por el desagüe, o una máquina de niebla, y alcanza las caras que no se ven.
El tubo de desagüe tiene la misma trampa en versión barata: desatascarlo con aire comprimido de taller lo raja o lo saca de su boquilla, y entonces el condensado se va al piso, exactamente como estaba diseñado. Baja presión, o un alambre flexible, con suavidad. Y si la moqueta está de verdad empapada y no solo húmeda, párate y piensa qué hay debajo: en muchos coches el módulo de control de carrocería y un puñado de conectores viven en ese piso, y un módulo mojado es una avería eléctrica, no un olor.